Este postre,
es facilísimo de hacer, no es demasiado dulce, no necesita cocción, solo
mezclar los ingredientes y se prepara el
día anterior con lo que de cara a una celebración disminuye el posible
trabajo y barullo que se organiza en la cocina previo a un acontecimiento. Y…quedarás
genial.
INGREDIENTES:
Para 12
comensales (si sois menos divide por la mitad los ingredientes)
1 paquete de
bizcochos de Soletilla. Si tienes en casa y se te han quedado duros, mejor. Aprovéchalos.
2 tarrinas de
queso mascarpone de 250 gr cada una. En total 500 gr.
4 huevos
medianos
Un vaso y
medio de los de vino (pequeño) de azúcar glas
Café más bien
fuerte (si el que haces es flojo, añádele una cucharada de café instantáneo)
Pizca de sal
Nata montada
en espray
Cacao en
polvo (valor resulta muy rico)
ELABORACIÓN:
Prepara
encima de la mesa, todos los ingredientes, pues esto te facilitará el trabajo.
Se necesitan
dos recipientes hondos tipo ensaladeras (boles) para la crema, un batidor de
claras eléctrico y un batidor manual. Un plato hondo para el café y una fuente
en la que colocar el postre que será preferiblemente rectangular y no muy honda.
Un colador con el que tamizar el cacao
Para la crema:
Casca los
huevos separando las claras de las yemas, en uno de los boles pones las clara y en el
otro las yemas.
Comienza a
trabajar con las claras, batiéndolas con las varillas eléctricas hasta el punto
de nieve. Sabrás que están en su punto cuando al levantar las varillas las
claras forman “piquitos” que se quedan suspendidos sin caer. Añade la pizca de
sal y bate otro poco para que permanezcan bien esponjosas.
En el otro
bol, bate las yemas con las varillas manuales ( a partir de aquí ya todo se
hace con varillas manuales, si no, se estropea el postre) y vete añadiendo poco
a poco todo el azúcar glas hasta consistencia de “pomada”. Prueba la crema, si
crees que está demasiado sosa, añádele un poco más de azúcar, pero ten en
cuenta que no es un postre muy dulce.
A ésta mezcla
se le añade el queso mascarpone y se bate todo bien hasta que quede una crema
uniforme y sin grumos.
Con movimientos
envolventes de las varillas, se añade la clara a punto de nieve, de esta forma
la crema se vuelve más etérea.
Finalmente se
añaden unos chorritos de nata montada en espray.
Montar en la
fuente:
Primero
vierte el un plato hondo un poco de café (la cantidad da lo mismo, pues siempre
puedes rellenar si se te acaba y no has terminado). Si el café es flojo añade
una cucharada de café instantáneo.
Separa las
dos hojas que forman los bizcochos de soletilla, remoja cada mitad en el café y
colócalo en el molde. Mojar y colocar, mojar y colocar y así sucesivamente hasta
que cubras totalmente la base de la fuente. Pero… aquí viene lo importante, no
dejes que se empape mucho el bizcocho, simplemente vuelta y vuelta con rapidez, te parecerá que casi no ha cogido
café, pero te aseguro que es suficiente, si no te quedará un chapurri de
postre.
Una vez
finalizada la primera capa, se añade la mitad de la crema repartiéndola bien
con una espátula, cuchillo o cuchara, por toda la superficie.
Se coloca una
segunda capa de bizcochos remojados en café
Y sobre éstos
el resto de la crema, también bien esparcida.
Finalmente pon
una cucharada de cacao en polvo en un colador y mediante golpecitos, espolvorea
sobre la superficie de la crema hasta cubrirla toda con una fina capa.
No abuses del
cacao, porque si pones demasiado el postre queda con cierto sabor amargo.
Se cierra la
fuente con film transparente y se mete en la nevera hasta el día siguiente.
Es posible
que al día siguiente al retirar el film, te lleves parte del cacao; entonces o
bien lo dejas así (ya se mezclaron los sabores) o le añades antes de servir un
poco más de cacao en polvo.
PRESENTACIÓN:
Sacar en la
misma fuente
Se sirve en
platos de postre.
Se corta con
una pala de postre, haciendo porciones rectangulares. Su consistencia hace que se
corte muy bien y que permanezca erguida sin desmoronarse en el plato.
Perfecta explicación.
ResponderEliminarEstá buenisimo, pero mi primera vez empapé los bizcochos y quedo como dices.
Me gustan las explicaciones. Reales como la vida misma.
Sigue publicando!