viernes, 19 de abril de 2013

Tiramisú tia Luz Marina

Este postre, es facilísimo de hacer, no es demasiado dulce, no necesita cocción, solo mezclar los ingredientes y se prepara el día anterior con lo que de cara a una celebración disminuye el posible trabajo y barullo que se organiza en la cocina previo a un acontecimiento. Y…quedarás genial.



INGREDIENTES:
Para 12 comensales (si sois menos divide por la mitad los ingredientes)
1 paquete de bizcochos de Soletilla. Si tienes en casa y se te han quedado duros, mejor. Aprovéchalos.
2 tarrinas de queso mascarpone de 250 gr cada una. En total 500 gr.
4 huevos medianos
Un vaso y medio de los de vino (pequeño) de azúcar glas
Café más bien fuerte (si el que haces es flojo, añádele una cucharada de café instantáneo)
Pizca de sal
Nata montada en espray
Cacao en polvo (valor resulta muy rico)

ELABORACIÓN:
Prepara encima de la mesa, todos los ingredientes, pues esto te facilitará el trabajo.
Se necesitan dos recipientes hondos tipo ensaladeras (boles) para la crema, un batidor de claras eléctrico y un batidor manual. Un plato hondo para el café y una fuente en la que colocar el postre que será preferiblemente rectangular y no muy honda. Un colador con el que tamizar el cacao

Para la crema:
Casca los huevos separando las claras de las yemas,  en uno de los boles pones las clara y en el otro las yemas.
Comienza a trabajar con las claras, batiéndolas con las varillas eléctricas hasta el punto de nieve. Sabrás que están en su punto cuando al levantar las varillas las claras forman “piquitos” que se quedan suspendidos sin caer. Añade la pizca de sal y bate otro poco para que permanezcan bien esponjosas.
En el otro bol, bate las yemas con las varillas manuales ( a partir de aquí ya todo se hace con varillas manuales, si no, se estropea el postre) y vete añadiendo poco a poco todo el azúcar glas hasta consistencia de “pomada”. Prueba la crema, si crees que está demasiado sosa, añádele un poco más de azúcar, pero ten en cuenta que no es un postre muy dulce.
A ésta mezcla se le añade el queso mascarpone y se bate todo bien hasta que quede una crema uniforme y sin grumos.
Con movimientos envolventes de las varillas, se añade la clara a punto de nieve, de esta forma la crema se vuelve más etérea.
Finalmente se añaden unos chorritos de nata montada en espray.

Montar en la fuente:
Primero vierte el un plato hondo un poco de café (la cantidad da lo mismo, pues siempre puedes rellenar si se te acaba y no has terminado). Si el café es flojo añade una cucharada de café instantáneo.
Separa las dos hojas que forman los bizcochos de soletilla, remoja cada mitad en el café y colócalo en el molde. Mojar y colocar, mojar y colocar y así sucesivamente hasta que cubras totalmente la base de la fuente. Pero… aquí viene lo importante, no dejes que se empape mucho el bizcocho, simplemente vuelta y vuelta con rapidez, te parecerá que casi no ha cogido café, pero te aseguro que es suficiente, si no te quedará un chapurri de postre.
Una vez finalizada la primera capa, se añade la mitad de la crema repartiéndola bien con una espátula, cuchillo o cuchara, por toda la superficie.
Se coloca una segunda capa de bizcochos remojados en café
Y sobre éstos el resto de la crema, también bien esparcida.
Finalmente pon una cucharada de cacao en polvo en un colador y mediante golpecitos, espolvorea sobre la superficie de la crema hasta cubrirla toda con una fina capa.
No abuses del cacao, porque si pones demasiado el postre queda con cierto sabor amargo.
Se cierra la fuente con film transparente y se mete en la nevera hasta el día siguiente.
Es posible que al día siguiente al retirar el film, te lleves parte del cacao; entonces o bien lo dejas así (ya se mezclaron los sabores) o le añades antes de servir un poco más de cacao en polvo.

PRESENTACIÓN:
Sacar en la misma fuente
Se sirve en platos de postre.
Se corta con una pala de postre, haciendo porciones rectangulares. Su consistencia hace que se corte muy bien y que permanezca erguida sin desmoronarse en el plato.

miércoles, 17 de abril de 2013

Champiñones al Jerez

Este plato sirve para guarnición de carne, pollo, pescado o bien como primer plato.


INGREDIENTES:
½ kg de champiñones enteros (sin trocear). No utiliceis los que vienen ya troceados pues a pesar de que se supone que están limpios (o eso dicen), siempre tienen un montón de tierra que luego al comerlos se nota y resulta muy desagradable.
2-3 dientes de ajo (al gusto)
1 cebolla pequeña o media grande
1 vaso de vino de jerez (puede ser dulce o semi dulce).
6-8 Huevos de codorniz
Un ramillete de perejil.
Aceite de oliva
Una cucharada de pimentón dulce
Una punta de cuchara de pimienta negra.
Sal.

ELABORACIÓN:
Se le quitan a los champiñones, uno a uno, los finales del tallo que tienen tierra y se echan en un recipiente grande con agua fría. Una vez que se ha hecho esto se le lava uno a uno al chorro del grifo y se les pone en un colador para que esculle todo el agua. No les arranquéis los tallos.
En una tabla de cortar se les filetea en sentido longitudinal, quedando en forma de T. Reservar.
En una cazuela de fondo grueso y de poco fondo tipo besuguera o bien en una sartén grande, se vierte aceite de oliva hasta cubrir el fondo y cuando este  caliente, se añaden los ajos picados en láminas. Se doran ligeramente y a continuación se añade la cebolla finamente picada. Una vez que la cebolla se ha dorado, se añaden los champiñones. Estos aunque sobresalgan de la sartén o cazuela, no importa pues al recibir el calor poco a poco van disminuyendo su volumen y soltando agua.
Una vez ocurra esto se les añade el pimentón, la pimienta negra, el perejil y la sal. Revolver bien e inmediatamente añadir el vaso de jerez.
Dejar reducir el caldo hasta que casi no quede nada (aproximadamente 15 minutos) y ya están listos.

PRESENTACIÓN:
Si se quieren utilizar como guarnición, se pueden servir en la misma fuente.
Si es como primer plato queda más completo si en el último momento de la cocción se le añade a la cazuela media docena de huevos de codorniz y se dejan escalfar (3 minutos).

martes, 16 de abril de 2013

Cazoleta de Pescado

Aquí os va otra receta anticrisis para aprovechar las sobras de pescado, cuando éstas no son abundantes. 



 INGREDIENTES:
2 o 3 rodajas, filetes o cualquier sobra  de pescado, ya sea guisado, frito, a la plancha o al horno.
1 o 2 latas de mejillones en aceite o en tomate, picante o sin picar (al gusto).
1 lata pequeña de pimiento morrón o pimiento rojo.
250 g de gambas peladas (congeladas están bién)
1 tetrabrik de bechamel o bien la elaboras tú en casa pero que no sea muy espesa.
1 cebolla  pequeña y 1 ajo, en caso de que el pescado no sea guisado y no contenga ya la cebolla.

ELABORACIÓN:
Desmenuzar el pescado cuidando de que no se nos pase ninguna espina en el caso de que las sobras las tengan.
Sofríe el ajo en un poco de aceite en una sartén y cuando empieza a tomar un ligero color, añade la cebolla y deja que se dore.
Añade las gambas hasta que cambien de color.
Añadir el pimiento morrón cortado en trocitos, se deja hacer un minuto simplemente para que se mezclen los sabores. Retirar del fuego
Añadir a la sartén el pescado desmenuzado y  la lata de mejillones. Remover los ingredientes para que se mezclen.
Distribuye esta mezcla en la base de cuantas cazoletas te dé de si las sobras, dejando espacio suficiente para echar por encima la bechamel (más o menos rellena hasta la mitad).
Añade por encima del relleno la bechamel y cubre la cazoleta con pan rallado.
Meter al horno medio-alto durante 15 minutos aproximadamente hasta que se dore la capa superior.
PRESENTACIÓN:
Se pueden utilizar cazuelillas de barro, metálicas, las conchas de las vieras vacías (nunca las tires a la basura, pues se pueden utilizar para muchas cosas). En fin cualquier tipo de recipiente individual que permita soportar el calor del horno.
Se sirven bien calientes con un plato por debajo.
No es un planto abundante aunque llena bastante.